Perspectiva internacional

Información de la Oficina Europea de Carolina del Sur

Jon Baggett

Subdirector del departamento de desarrollo empresarial internacional del Ministerio de Comercio

No tomes tu decisión basándote en el paquete de incentivos. Los incentivos son temporales. Estás eligiendo una ubicación para los próximos 30, 40, 50 o 100 años.

1945

Fundada

1,100

Instalaciones corporativas internacionales

16 300 millones de dólares

Inversiones de empresas europeas

Puntos clave

Adquirir una empresa en el extranjero fuera del mercado

Su estado lleva medio siglo atrayendo a empresas europeas; ¿cómo empezó todo?

Somos la agencia del Gobierno de Carolina del Sur. Nuestro objetivo es crear oportunidades económicas para los ciudadanos de Carolina del Sur mediante el crecimiento de nuestra economía y la captación de empresas de todo el mundo para que se instalen en el estado, así como convertirnos en la primera opción para invertir en Estados Unidos[VC1].

Llevamos teniendo una oficina en Europa desde 1974; de hecho, el año pasado celebramos una gran fiesta con motivo de nuestro 50.º aniversario. Empezamos en Bruselas, luego nos trasladamos a Fráncfort y ya llevamos 25 años en Múnich. Hoy en día contamos con la oficina más grande de todos los estados de EE. UU. en Europa: siete personas que recorren el continente y se reúnen con empresas que desean invertir en EE. UU.

Además, hace poco hemos abierto una oficina específica en el Reino Unido, ya que, tras el Brexit, consideramos que el mercado británico necesitaba una atención más específica. Nuestro equipo con sede en Alemania estaba tan ocupado cubriendo Francia, Austria, el norte de Italia y el resto de la UE que el Reino Unido se estaba quedando al margen.

En cuanto a la expansión futura, siempre estamos atentos a nuevos mercados. En el pasado hemos tenido oficinas en China y la India, pero las cerramos; creo que abrimos la oficina de la India un poco antes de tiempo, allá por 2008. Es un mercado que nos interesa mucho volver a explorar a medida que crece la economía india. Canadá es otro mercado que hemos estado analizando: está a dos horas de vuelo desde la mayor parte de Canadá y, a pesar de la reciente retórica política, sigue siendo un socio de inversión importante para Carolina del Sur —suele ocupar el tercer o cuarto puesto en inversión extranjera directa, justo detrás de Alemania y Japón—.

¿De qué inversiones extranjeras te sientes más orgulloso?

Hay que remontarse a 1974, cuando se instalaron tanto Robert Bosch como Michelin. Antes de eso —hace 60 años—, Carolina del Sur era, en esencia, la capital mundial del sector textil. Pero, a medida que la producción se fue trasladando a regiones con menores costes, nos reinventamos en torno a la inversión extranjera directa.

Bosch y Michelin llevan ya más de 50 años en el estado. Bosch cuenta con unos 4.500 empleados repartidos en cuatro centros, y Michelin tiene aproximadamente 12.000 empleados en ocho plantas, incluida su sede central para Norteamérica. Su presencia nos ha diferenciado claramente en Europa y ha allanado el camino para futuros éxitos.

Posteriormente, en la década de los noventa, BMW eligió Carolina del Sur frente a otros 49 estados para construir su primera planta en Estados Unidos. Eso supuso un punto de inflexión. Trajo consigo toda una cadena de suministro europea: empresas de Austria, España, los países nórdicos y Alemania. Y sirvió de inspiración para otros. Cuando Volvo estaba evaluando posibles emplazamientos alrededor de 2015, según se dice, llamaron a BMW y les preguntaron dónde construirían de nuevo. La respuesta fue Carolina del Sur.

También hemos visto una gran inversión procedente de Asia. Contamos con dos grandes fabricantes japoneses de fibra de carbono: Toray y Teijin. El año pasado, Isuzu anunció la construcción de una planta de vehículos comerciales en el estado. Samsung, de Corea del Sur, tiene aquí una importante presencia. Y Nanya Plastics, una empresa taiwanesa, fue la primera gran inversión taiwanesa en Estados Unidos allá por la década de los 80. Más recientemente, procedente del Reino Unido e Irlanda, Eaton Corporation —que la mayoría de la gente cree que es una empresa estadounidense, pero que en realidad es irlandesa— está construyendo una gran planta en uno de nuestros condados más rurales.

¿Cómo os apoyan socios como Altios en vuestro trabajo a nivel mundial?

El apoyo a la mano de obra, sin lugar a dudas. Las empresas quieren saber cómo van a encontrar y formar a sus empleados. Tenemos la suerte de contar con nuestro sistema de centros de formación profesional y con un programa llamado «Ready SC», que ayuda a las empresas con la contratación y la formación desde el primer día. A lo largo de los años, se han ido incorporando programas de formación en prácticas e iniciativas de desarrollo continuo, pero es ese servicio inicial de puesta en marcha lo que más importa.

Acabamos de asistir a la inauguración oficial de un centro de formación de 100.000 pies cuadrados que se está construyendo en las propias instalaciones de Scout Motors, la planta del Grupo Volkswagen situada cerca de Columbia. Una mujer que conocí allí había desarrollado toda su carrera profesional en la Dirección General de Tráfico; nunca había trabajado en el sector manufacturero. Se encontraba en la mitad de su carrera, buscaba un cambio y estaba cursando el programa completo de formación. De eso se trata todo esto.

Más allá de la contratación de personal, las empresas suelen necesitar ayuda para orientarse en los servicios jurídicos, bancarios y contables locales. Contamos con una red de abogados expertos en la legislación de Carolina del Sur, contables familiarizados con las empresas internacionales y contactos con los principales bancos nacionales.

¿Alguna vez has visto fracasar a una empresa extranjera?

Sí. Hace años trabajé con una empresa alemana que eligió una ubicación y luego tuvo grandes dificultades para contratar personal. No querían colaborar con el sistema de formación profesional, no utilizaron el apoyo que tenían a su disposición e intentaron hacerlo todo por su cuenta. La rotación de personal llegó a ser tan grave que tuvieron que cerrar al cabo de unos tres años. La lección es clara: hay que utilizar los recursos que existen. Están ahí por una razón.

¿Cuáles sonlos mayores escollos culturales?

El choque cultural es el principal reto, incluso entre empresas que comparten una mentalidad industrial. Si construyes una planta en una zona rural, es posible que tengas que replantearte el horario laboral: la gente valora su estilo de vida al aire libre, como ir de caza y de pesca los viernes. Debes adaptarte.

Los primeros inversores asiáticos intentaban a veces importar toda su cultura empresarial, pero no cuajaba. Sin embargo, los que tuvieron éxito tomaron lo mejor de su propia cultura —la disciplina, el enfoque en la calidad— y lo combinaron con las expectativas locales. Esa combinación puede resultar muy eficaz.

H¿Cómo os apoyan socios como Altios en vuestro trabajo a nivel global?

Hemos tenido mucha suerte de contar con socios excelentes. Interlink se encarga de nuestras oficinas en Asia y Altios, en Europa. A decir verdad, la mayoría de las empresas ni siquiera se dan cuenta de que no están hablando directamente con nuestra oficina estatal: os habéis convertido en una verdadera extensión de nosotros. El mejor apoyo que nos prestáis es actuar como una extensión de lo que hacemos: estáis ahí fuera promocionando el estado, conociendo nuestros activos y generando oportunidades de negocio que alimentan la cartera de proyectos de nuestro equipo en Europa. Hacéis un trabajo estupendo en eso.

¿Qué ¿Qué tres consejos le darías a una empresa que tiene previsto invertir en EE. UU.?

En primer lugar, no tomes la decisión basándote únicamente en el paquete de incentivos. Los incentivos son temporales. Estás eligiendo una ubicación para los próximos 30, 40 o quizá 100 años. Asegúrate de que te sientes a gusto con la mano de obra, la comunidad y el entorno en general. Deja que los incentivos sean el factor decisivo, no el primero.

En segundo lugar, ten en cuenta que el proceso llevará más tiempo del que imaginas. No es posible elegir unas instalaciones en seis semanas. Solo el sureste de EE. UU. es una zona enorme: podrías pasar un mes entero solo visitando emplazamientos y edificios. Hay mucho que descubrir antes de poder tomar una decisión bien fundamentada.

En tercer lugar, haz preguntas. Puede que no tengamos todas las respuestas, pero sabemos quién las tiene. Ya se trate de permisos de calidad del aire, permisos medioambientales, estructura fiscal o formación de la plantilla, te pondremos en contacto con los expertos adecuados.

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