¿Cuáles son los tipos de empresas y estructuras empresariales que existen en España?
La constitución de una filial en España ofrece numerosas ventajas, especialmente gracias al competitivo tipo impositivo del impuesto de sociedades del país. Con un 25 %, el tipo impositivo del impuesto de sociedades en España se sitúa en la media de la zona del euro y es notablemente inferior al de Francia, Alemania e Italia. Además, España ofrece diversos incentivos y exenciones fiscales que pueden reducir significativamente el tipo impositivo efectivo hasta aproximadamente el 20 %. Para constituir una filial en España, las empresas y los particulares extranjeros disponen de varias opciones, siendo las estructuras empresariales más habituales la Sociedad Anónima (S.A.) y la Sociedad de Responsabilidad Limitada (S.L.).
1. Sociedad Anónima (S.A.)
Las sociedades anónimas (S.A.) suelen elegirse por la confianza que inspiran a bancos y socios comerciales. Para constituir una S.A. en España, es necesario disponer de un capital mínimo de 60 000 €. Este capital puede aportarse en efectivo o mediante activos como bienes inmuebles u otros bienes de valor.
Una sociedad anónima (S.A.) ofrece flexibilidad a la hora de transferir acciones, lo que facilita a los accionistas la venta o la cesión de sus participaciones. Esta característica resulta especialmente ventajosa para las empresas de mayor tamaño o aquellas que tienen previsto salir a bolsa en el futuro, ya que permite la entrada y salida de inversores con facilidad.
2. Sociedad de Responsabilidad Limitada (S.L.)
La sociedad de responsabilidad limitada, también conocida como S.L., es una opción muy habitual entre las empresas más pequeñas o aquellas que desean tener un mayor control sobre la propiedad.
Para constituir una S.L., es necesario seguir un proceso legal que incluye la firma de una escritura notarial y la redacción de los estatutos sociales de la empresa. Estos documentos deben incluir datos fundamentales como:
- La identidad de los fundadores
- El nombre de la empresa
- El objetivo de la empresa
El capital social de una S.L. debe ser de al menos 3.000 €, estar íntegramente desembolsado y dividido en acciones.
Una de las principales ventajas de una S.L. es su flexibilidad. El capital mínimo exigido es inferior al de una S.A., lo que hace que su constitución sea más sencilla y económica. Además, la estructura de la sociedad puede modificarse sin necesidad de modificar los estatutos, lo que proporciona a los propietarios un mayor control y adaptabilidad.
¿Cómo se constituye una sociedad y cuánto tiempo dura el proceso?
Constituir una filial en España puede ser un proceso complejo, dados los exhaustivos requisitos legales y normativos del país.
Los siguientes pasos clave pueden ayudarte a comprender mejor el proceso. Cada uno de ellos es necesario para garantizar el cumplimiento de la legislación española y el buen funcionamiento de tu nueva entidad empresarial.
1 – Reservar el nombre de la empresa: El primer paso para constituir una filial en España es asegurar un nombre de empresa único en el Registro Mercantil. Nuestro equipo se encarga de la solicitud por usted, presentando hasta tres nombres alternativos para maximizar las posibilidades de aprobación. El nombre reservado tiene una validez de seis meses, con un plazo de tres meses para la formalización de la escritura. ALTIOS también gestiona la renovación de la reserva del nombre si esta caduca, garantizando que no se produzcan retrasos en su proceso de constitución.
2 – Reúne toda la documentación necesaria:
- Registro mercantil de la sociedad matriz: este documento debe ir provisto de la apostilla del Tribunal de Apelación
- Registro de la sociedad matriz (si procede): del mismo modo, este documento debe estar provisto de la apostilla
- Estatutos de la sociedad matriz: el documento constitutivo o los estatutos que describen la estructura operativa de la sociedad matriz
- Documento de identidad certificado del administrador: una copia certificada del documento de identidad del administrador designado de la filial
- NIE del administrador: el Número de Identificación de Extranjeros (NIE) del administrador de la filial
3 – Abrir una cuenta bancaria de la empresa: abrir una cuenta bancaria a nombre de la nueva empresa para las aportaciones de capital. Le ayudamos en este proceso y nos aseguramos de que los pagos de capital requeridos se ingresen y sean certificados por el banco para cumplir con todos los requisitos legales.
4 – Traducir los documentos al español: todos los documentos necesarios para el registro de la empresa deben ser traducidos al español por un traductor jurado para cumplir con los requisitos legales españoles.
5 – Obtener los números de identificación fiscal (NIF): acuda a Hacienda para obtener los números de identificación fiscal tanto de la sociedad matriz como, en su caso, de la sociedad holding.
6 – Redactar los estatutos sociales: Redactar los estatutos sociales de la filial en español. Este documento debe definir la estructura de la empresa, su objeto social y sus normas de funcionamiento, de conformidad con la normativa española.
7 – Certificación notarial: Lleve todos los documentos recopilados, incluidos el certificado de desembolso del capital del banco y los estatutos sociales en español, a un notario español.
8 – Evaluación e inscripción en el Registro Mercantil
9 – Solicitar un certificado digital: Imprescindible para gestionar la mayoría de las tareas administrativas y normativas por vía electrónica, lo que facilita el buen funcionamiento de las operaciones y el cumplimiento normativo.
10 – Solicitar un número de IVA intracomunitario
11 – Inscríbete en la Seguridad Social