¿Podría presentarnos brevemente su organización y su trayectoria internacional?
El Banco Santander es una de las principales entidades financieras del mundo, con una sólida presencia en Europa y América. Nuestra presencia internacional se ha forjado a lo largo de varias décadas mediante una combinación de crecimiento orgánico y adquisiciones estratégicas, siempre con un claro enfoque en aquellos mercados en los que podemos alcanzar una escala significativa y generar valor a largo plazo.
En la actualidad, operamos en mercados clave como España, el Reino Unido, Brasil, México y Estados Unidos, entre otros. Ofrecemos una propuesta de valor diferenciada a clientes multinacionales, apoyando su expansión internacional mediante soluciones financieras integradas y una red global altamente coordinada.
¿Cuáles han sido los hitos más importantes en el desarrollo internacional de su banco?
Destacaría tres hitos importantes. En primer lugar, nuestra expansión en Latinoamérica, sobre todo en Brasil y México, que ahora son pilares fundamentales del Grupo.
En segundo lugar, nuestra consolidación en Europa, especialmente en el Reino Unido, que nos ha ayudado a diversificarnos geográficamente y a equilibrar el riesgo, así como nuestras recientes adquisiciones en EE. UU.
Y, en tercer lugar, más recientemente, nuestra evolución hacia un modelo global verdaderamente integrado, en el que podemos ofrecer a los clientes multinacionales lo que nos piden: una experiencia coherente en todos los mercados en los que operan.
¿Podrías dar algunos ejemplos de los éxitos de los clientes a los que has prestado apoyo a nivel internacional y de los que te sientes más orgulloso?
Un claro ejemplo de ello es nuestro apoyo a las empresas europeas de tamaño medio en su expansión hacia Latinoamérica. En muchos casos, no solo les hemos proporcionado financiación, sino también asesoramiento sobre el marco normativo, acceso a redes locales y apoyo en la estructuración de sus operaciones.
También me gustaría destacar a las empresas latinoamericanas que se están expandiendo hacia Europa, donde nuestra plataforma internacional les ha ayudado a acelerar su entrada en el mercado. En ambos casos, el éxito se debe a una sólida coordinación entre los equipos locales y globales.
¿Cuál¿Cuál ha sido tu mayor dificultad a la hora de expandirte internacionalmente?
Uno de los principales retos ha sido lidiar con la complejidad normativa y adaptarse a marcos normativos muy diferentes de un país a otro, sin dejar de mantener la eficiencia y la coherencia como organización global.
Además, la integración cultural, tanto a nivel interno como con los clientes, supone un reto constante cuando se opera en múltiples zonas geográficas.
¿Has sufrido algún fracaso destacable? ¿Qué lecciones clave has aprendido de esa experiencia?
Al igual que cualquier organización internacional, nos hemos encontrado con situaciones en las que el momento de la entrada en el mercado o el posicionamiento estratégico podrían haber sido mejores.
La lección clave es la importancia de la disciplina estratégica: no todos los mercados son adecuados en todo momento, y el éxito depende de combinar la ambición con un profundo conocimiento del contexto local. La ejecución es tan fundamental como la estrategia.
A partir de estas experiencias, Santander está desarrollando una nueva plataforma denominada Navigator. Se lanzará en todos nuestros mercados principales y también fuera de Santander, con el fin de dar respuesta directa a las necesidades de los clientes en su proceso de internacionalización.
¿Cuáles son los principales cambios que sus clientes de pymes y empresas medianas tendrán que incorporar en el futuro? ¿Por qué? ¿Cómo?
Estamos asistiendo a tres grandes transformaciones.
En primer lugar, un giro hacia una forma de globalización más regionalizada. Las empresas tendrán que encontrar un equilibrio entre la eficiencia y la resiliencia, diversificando las cadenas de suministro y acercando sus operaciones a los mercados clave.
En segundo lugar, la sostenibilidad. La descarbonización influirá cada vez más en las decisiones de inversión, las estrategias de ubicación y el acceso a la financiación.
Y, en tercer lugar, la digitalización y la inteligencia artificial, que están transformando tanto los modelos operativos como la dinámica competitiva. Las empresas que integren estos elementos de forma estratégica contarán con una clara ventaja.
¿Cuálserá el modelo a privilegiar para el desarrollo internacional en el futuro?
No existe un único modelo ganador. El futuro será cada vez más híbrido.
Las alianzas comerciales permitirán una entrada en el mercado más rápida y flexible, mientras que el crecimiento orgánico seguirá siendo esencial en los mercados estratégicos en los que la presencia y el control a largo plazo son fundamentales. Las adquisiciones seguirán desempeñando un papel importante, pero de forma más selectiva y disciplinada.
La clave estará en adaptar el modelo a cada mercado y a cada etapa del desarrollo de la empresa.
¿Qué papel debería desempeñar en el futuro un socio como Altios?
Los socios como Altios cobrarán cada vez más importancia como facilitadores de la expansión internacional, especialmente para las empresas medianas.
Su valor radica en combinar los conocimientos locales con la capacidad de ejecución, lo que ayuda a las empresas a agilizar procesos que, de otro modo, serían más largos y complejos. Su función será muy complementaria a la de las entidades financieras.
¿Qué tipo de esquísse convertiránesenciales para eléxito internacional?
La adaptabilidad cultural, la visión estratégica global y la capacidad para gestionar la complejidad serán fundamentales.
Además, la combinación de conocimientos especializados en los ámbitos financiero, digital y normativo cobrará cada vez más importancia. Y, por supuesto, será fundamental contar con un liderazgo sólido en entornos multiculturales.
Si ¿qué tres consejos le darías a un directivo de una empresa del mercado medio que quiera acelerar su expansión internacional?
En primer lugar: elige bien tus mercados; no se trata de estar en todas partes, sino de estar en los lugares adecuados. Aprovechar herramientas como Santander Navigator puede marcar la diferencia en este proceso.
Segundo: rodéate de los socios adecuados —financieros, estratégicos y operativos— que puedan aportarte un profundo conocimiento del mercado local.
Y en tercer lugar: adopta una perspectiva a largo plazo. La expansión internacional no es una medida táctica, sino una transformación estratégica que requiere paciencia, inversión y constancia.
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